sábado

La gente NO Chévere de Venezuela

¡Chévere!, expresión sureña con más arraigo en Venezuela. Significa que algo o alguien está bien en grado superlativo, beneficiosos, divertido y a gusto.

Venezuela es un lugar Chévere, por todo lo que brinda: playas, montañas, campos, valles, arquitectura, nieve, ríos, clima soleado, arenas desérticas, lagos, cerros, frutos, frutas, vegetales, reses.

Y a la par, la gente y lo que hace. El petróleo, oro, diamantes, cobre y carbón; gas, lugares eólicos y demás son un segundo plano, ya que eso es más comercial y envanece, lo que no llevamos a la fría tumba (claro, apreciarlo vale la pena, pero hacerlo modo de vida, paso y gano).

Más hay que decirles a muchos sobre la gente NO Chévere de Venezuela, porque es más que la delincuencia. Es una distrofia social que se fue alimentando de políticas estadales, grupos de trabajo sucio, familias disfuncionales, el poder de lo material y un extraño placer por el dolor ajeno, disfrazado de ley.

Ello son (algunos nada más):
Los que cumpliendo órdenes, pudiéndolas quebrantar como el cazador que buscaba a Blanca Nieves, disfrutan el golpear a jóvenes de cualquier sexo y edad, que no les van a responder como los delincuentes. Con golpes llenos de risas malévolas, indiferecia, desparpajo, desdén y como cubriendo una cuota. Esos están en los componentes de protección al ciudadano, que evidentemente no lo hacen.
"Golpea y luego se verá si resolviste", parece ser su slogan. No son humanistas, no son chéveres.

Los vagos pagados, quienes son convencidos con una moto, unos tubos, una bandera y según escalen en méritos, armas de fuego. No trabajan, no estudian, no colaboran en sus casas pero siempre están listos para ir a atacar a sus antítesis, por más bienes materiales fatuos, dinero y unas cervezas.

Los mete cizaña, una especie de luchadores sociales de teclado y cara tapada, que instan a otros a luchar y de ellos no se sabe, pero se roban los créditos y la gloria. Tienden trampas caza bobos en redes sociales y siempre pescan.

Los que se comen los mojones, de éstos vive la política y más en la izquierda. Haciendo ver molinos e viento y enemigos en donde no están o a quienes no son, con el uso de la opinión pública, frases trilladas y algunos regalitos, más la amenaza de que si hablas, pierdes todo. Si algo te perjudica tal cual como los que se quejan sin ser del partido, callarse es su deber o lo material lo van a perder. Lo material es más valioso que la dignidad y el país, al que mientan patria en consignas porque así lamentablemente la perciben. 
Es la falsa sensación de quererse a sí mismos y a los demás, cuando en realidad no se quieren al no valorarse ni plantarse ante el mal y compartir el bien.

Los sin moral ni luces, desde comerse una luz en el día, ir en sentido contrario, estacionar en la acera, caminar de a dos obstruyendo paso; botar agua a la calle, no pagar sus recibos, desvelar a los vecinos, no ayudar al caído, más si burlarse o robarle; los que se afincan con los precios caros; los que adulan para obtener y venden hasta su mamá; quienes inventan mentiras para quitarle dinero y paz a otros.
Los que les quitan las ilusiones a los niños; quienes gritan para contestar el celular, los que echan su humo desde fuera a los negocios que prohíben el fumar; quienes no guardan luto ni respeto al dolor ajeno.
Los que dicen "una vez que lo haga no va a influir", "a mí no pasa nada", "eso no me interesa ni va a influir en mí", "si no gano nada, no ayudo", entre otras fases yoístas y de soberbia.

De esos y varios más, es que se eligen a los peores dirigentes, siendo la moda ahora elegir al que les ordenaron y no en el que pensaron o sea más balanceado para todos; también en elegir al que les da (de manera individual) y no por el que da para todos por igual; eligen al que tiene el lenguaje más vulgar y hostil o confianzudo, porque creen que eso es pueblo; eligen al que se parcializa, aunque se dicen que no debe haber discriminación ¿?
También eligen a los que estudiaron menos o nada en relación a ellos, cuando eso no sirve ni para mantener una bodega a flote. Pero esa es la orden y el pensamiento y corazón por Venezuela no son tan chéveres como las órdenes.
Muchos eligen a cierto candidato porque "ese va a ganar y no quiero sentir que perdí mi voto", como si eso fuese un sorteo de lotería. 
No saben que el voto pensado y sentido jamás se pierde y es el más Chévere.

Por eso amigos turistas, si vienen a Venezuela (gracias mil por ello, bienvenidos), cuídense de los que digan lo contrario a sus palabras y sonrisas; esas muecas de políticos son las señas de los que quieren dañar a Venezuela con sus propias vidas, esa es la gente NO CHÉVERE.

Y con ésto quizás dejé de ser Chévere, porque "el que le pega a su familia, se arruina". Pero la verdad está por encima de todo y esa es la verdad actual gracias al falso y fatídico izquierdismo.

No hay comentarios:

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...