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miércoles

Ricardo Quevedo @cejaspobladas: "De tímido a temido"

“¿Usted no sabe quién soy yo?” es la tercera película en la que participa. ¿Cómo describe a Ricardo, su personaje en el filme?
Es un hombre de 30 años que se dedica a hacer comedia en bares y sobrevive con lo poco que le pagan por eso. Todavía no tiene independencia ni ganas de tenerla. Es un hombre que cree que los demás se van a encargar de él toda la vida y que vive bajo las faldas de su mamá. Un hombre descarado y que vive de apariencias. Pero la vida se encargará de darle una lección muy valiosa.
¿Se podría decir que la historia del personaje de la película es similar a su vida, a sus inicios en la comedia?
La mitad de la historia es similar y la otra mitad no se parece en nada. Así empezó mi carrera en la comedia: sobrevivía contando cuentos en bares, espacios callejeros y universidades. Pero, a pesar de eso, siempre fui una persona muy independiente, y desde la adolescencia empecé a trabajar para responder por mis gastos y mis propias cosas.
En cuanto a su vida familiar, con sus padres, ¿hay similitudes? ¿A qué edad se fue de su casa?
Viví con mi madre hasta los 25 años, aunque siempre tuve independencia económica y ayudaba a pagar todo en la casa. Nunca fui un recostado como el personaje de la película. Aunque debe ser rico vivir así.
En la película también se desarrolla una historia de amor en la que el personaje aparenta lo que no es para conquistar. En su caso, ¿qué ha hecho por amor? ¿Ha aparentado ser quien no es?
Claro que sí, en especial en la adolescencia. Bailé aunque no me gustaba bailar, fui a lugares que no me gustaban sólo para integrarme a un grupo. Incluso, a veces invitaba a comer a mi novia a un restaurante, y después me tocaba pagar contando cuentos porque no tenía dinero. Después uno se da cuenta de que no es necesario aparentar.
¿Cómo terminaron Iván Marín y Freddy Beltrán en la película?
Iván y Freddy son grandes comediantes de este país y los personajes eran muy apropiados para ellos. El director de la película, Fernando Ayllón, siempre los tuvo en cuenta y los invitó a hacer “casting”, los dos lo hicieron muy bien y se ganaron sus papeles. Cosa que me alegró muchísimo, porque somos muy buenos amigos y nos entendemos muy bien en escena.
De alguna manera, ¿ser comediante significa ser actor?
Tengo un profundo respeto por la actuación y es algo que hay que estudiar y practicar mucho. Lo mío es el humor y la stand-up comedy. A partir de esos años de experiencia en el humor puedo hacer actuaciones cómicas y personajes que siempre se desenvuelvan en un contexto humorístico. Sin embargo, siempre seré más comediante que actor.
¿Qué es el humor?
Creo que el humor es la mejor arma que tenemos para soportar la realidad y disminuir la agresividad. Y olvidarnos de que la vida está llena de cosas bonitas que les pasan a los demás.
¿Cuáles son las características de un buen humorista?
Creo que eso va en el gusto de cada quién. Pero creo que un buen humorista debe estar muy informado, debe leer todo lo que se le atraviese, debe ser honesto consigo mismo, decir lo que piensa, ser creativo y no copiar a nadie, tratar de alejarse un poco de los lugares comunes y arriesgarse a hacer y decir cosas que podrían causar controversia. El buen humorista es el que nos hace reír con una cachetada de realidad. Como Jaime Garzón, por ejemplo.
¿A partir de qué historias nacen sus rutinas? ¿Cuándo sabe que una rutina está terminada?
Mis rutinas nacen de un trabajo muy juicioso de observación, de descubrir esas cosas que tenemos al frente todos los días pero que dejamos pasar desapercibidas. Para mí nunca están terminadas realmente; a través del tiempo se van transformando y nutriéndose cada vez más.
¿Improvisa? ¿Cuándo lo hace?
Me encanta improvisar, en especial en los shows en vivo. Es difícil, pero es importante para mejorar las rutinas, atreverse a hacer algo diferente. A veces, de la improvisación salen las mejores rutinas. Lo hago cuando tengo una muy buena conexión con el público y veo que puede salir algo interesante.
¿Cuándo supo que ser comediante era lo suyo?
Fracasé en todo lo demás, y cuando lo contaba la gente se reía. Dije: “De pronto por ahí es”. Y crecí escuchando grandes comediantes que me sembraron el gusto por el humor, como los Tolimenses, Lucho Navarro, Carlos Mario Aguirre, Jaime Garzón, etc.
¿Cómo una persona introvertida y tímida termina como cuentero y luego en la “stand-up comedy”?
Precisamente, como soy tan tímido, encontré en el humor la mejor manera de desahogarme y decir lo que pienso. Es algo que todavía no entiendo muy bien, porque me he presentado en escenarios para más de 4.000 personas y todavía me pongo colorado hablando con una mujer bonita.
¿Alguien se ha ofendido en algún momento por sus comentarios?
Claro que sí, muchas veces. Hay personas que se toman muy a pecho lo que uno dice y no entienden el sarcasmo. En Twitter me pasa muy a menudo; hasta me han amenazado y todo. Una vez dije que los políticos son personas decentes atrapadas en el cuerpo de un hijuep… y me “mandaron a decir” que mejor me callara y no me metiera en problemas.
¿Cuándo se toma en serio la vida?
Todos los días, en especial cuando tengo que pagar las cuentas.
¿Cuándo no está de buen humor? ¿Qué lo saca de casillas?
La falta de sentido común y la gente que trata de ser más viva que los demás. Y las palomas. Y los que me piden chistes cuando estoy almorzando.
Usted hace reír a otros, ¿qué lo hace reír?
Me río de unas estupideces increíbles. Me río mucho de los errores que cometo. Y con los memes que salen en redes sociales a partir de una noticia.
¿Qué tan fácil o difícil es hacer comedia en Colombia?
Es difícil, no sólo en Colombia. La gente suele ser bastante prevenida con un comediante; muchos piensan que el comediante se va a burlar de ellos o que no los va a hacer reír. Y la mayoría está acostumbrada a un humor más popular, entonces piensan que como uno no cuenta chistes no debe ser tan chistoso.
Ha participado en “La culpa es de Colón” y en “Stand-up sin fronteras”, programas vistos en toda Latinoamérica. ¿Cómo logra que su humor sea comprendido por un público tan diverso? ¿Hay un lenguaje universal en la comedia?
Trato de hablar de cosas muy universales, cosas que le pasan al ser humano en general, independientemente de su nacionalidad. Sin embargo, hay que hacer una investigación previa acerca de palabras y expresiones que se usan en cada país. Acá la chaqueta es una prenda de vestir; en México significa algo bastante porno.
¿En qué momento se dio cuenta de que le iba bien en Twitter?
Cuando me di cuenta de que los perdedores somos mayoría en las redes sociales.
Fuente: www.elespectador.com (un chat con)
Imagen: Twitter de Ricardo Quevedo

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