1. Enséñale que nunca debe permitirse ser la propiedad de alguien más.
2. Enséñale a tu hija a hablar de sus sentimientos. Y si no quiere hablar, enséñale a expresarlos por medio de la escritura, el arte, la música o el ejercicio. Lo que sea, pero que no se lo guarde para si misma.
3. Enséñale a tu hija a amar lo que tiene. Alta, baja, gorda o flaca. Tu hija es bella—por dentro y por fuera. Asegúrate de decírselo todo el tiempo. Y de que ella se lo crea.
4. Enséñale a tu hija a quererse y respetarse a sí misma. A exigir respeto a aquellos que la rodean.
5. Enséñale a tu hija a valorarse lo suficiente como para defenderse. Física y verbalmente.
6. Enséñale a tu hija a evitar la cirugía plástica.
7. Enséñale a tu hija a ser fuerte y confiar en sus habilidades. A no tenerle miedo al fracaso. Enséñale que a veces fallará, pero que no puede dejar que ese miedo la detenga.
8. Enséñale a tu hija que las mujeres pueden enojarse y tener opiniones. Enséñale que puede tirar el comportamiento ‘apropiado para señoritas’ por la ventana siempre que sea necesario.
9. Enséñale a tu hija que nunca debe enviar por mensaje de texto/email/correo fotos de sí misma desnuda. Nunca. Nunca. Nunca.
10. Enséñale a tu hija lo que es un completo imbécil. Así podrá evitarlos.
11. Enséñale a tu hija que nunca debe quitarle el novio a su mejor amiga. Que eso de “Los hombres vienen y van, pero las amigas son para siempre” es cierto.
12. Enséñale a tu hija que llevar su calzón a la vista no está atrayendo a nadie que valga la pena. Ni tampoco la está haciendo parecer inteligente —aunque lo haga en la biblioteca.