El
plan es muy complejo y en parte, secreto, porque abarca desde la real política a la diplomacia, la
economía, el área militar y de seguridad, las inversiones, el turismo, la
redención, resarcir víctimas y desmontar el aparataje mediático y de falsos
sentimientos (la deleznable justicia social). Pero al día de hoy, todo va de
acuerdo al plan.
Los más
ingratos se niegan a entender y a apoyar que quienes están desmontando el
modelo que por 27 años dominó a Venezuela en su detrimento, son los que debían
hacerlo, ya que a ellos sólo les dicen frases o llantos de dolor y resignación.
Pero que sí todo lo que se está desmontando ahora lo hiciera un opositor,
estaríamos en una guerra civil y de manipulación legal que estaría empeorando
el asunto.
Entonces,
disfrutemos de que sean los mismos culpables los que limpien sus cochinadas, ya
que eso les pega en el ego y en la masa de votantes, que no es capitalizada por
ninguno de ellos y mucho menos por los que fingen adversar, otro tipo de cáncer
del país nacional.
Sí las
cosas fuesen como las queremos, la anarquía terminaría creando brechas
insalvables. Incluso hay que aceptar que los que tienen una ideología
izquierdista, pero no métodos criminales, deben tener oportunidad de
participación. De esa manera excluyen a los comunistas y falsos socialistas y
quedan algunos con los que quizá se pueda debatir o contrastar, necesarios para
que nadie se crea perfecto y vuelva a estancar el modelo político venezolano
que no ha evolucionado ni una micra en este sigo XXI.
Todo
va de acuerdo al plan y se va paso a paso, desmontando lo malo de manera que
tal que no vuelvan a crear un andamiaje en el que suframos y que pueda haber
normas que nos permitan copiar lo mejor de algunas legislaciones o personas admirables
en otros países y no se quede más en suspiros de “ojalá tengamos un Bukele o
una Meloni o etc.”.
Lo malo
es el desgaste económico y tecnológico que vivimos. Pero que seguiría creciendo
con los sujetos anteriores y que ahora vislumbran cambios a soluciones (nunca
rápidas, 27 años no se reparan en 5), pero cambios al fin.
Por so
es que digo que todo va de acuerdo al plan y al menos ya tenemos la oportunidad
de que nos pese menos en la autocensura, el miedo, la resignación y en el
bolsillo. Hay que esperar un poco más, por eso, quien tenga ansias y salga
diciendo que se está fallando, es que no está entendiendo el plan y cree en la ficción,
no en la realidad.




