¡QUÉ VIVA DONALD TRUMP!

Donald Trump


Quienes me conocen y hasta yo mismo, jamás podrían haber dicho que yo le picaría torta a Donald Trump, y no porque haya estado contra él, que no fue así ni cuando se postuló por vez primera, sino que el ponerse de parte de un político siempre termina dañándolo a uno y el político, impoluto, como el cisne que atraviesa al pantano y no se mancha.

Pero es que desde lo ocurrido el 03 de enero, no es que he visto una Venezuela que haya mejorado del todo -algo que es demasiado obvio- pero se entiende porque la recomposición amerita sacar lo dizque construido, las bases, limpiar el terreno y reconstruir casi desde cero, algo que políticamente amerita meses para cada etapa y que muchos no llegarán o llegaremos a verle el final por cosas de la edad y salud, pero que sí sabemos comenzaron.

Donald Trump es un empresario que está haciendo política de la de verdad, lo políticamente necesario para que sea políticamente lo correcto (entiéndase que hay diferencias de pronunciación). Claro que va a favorecer a su país, como lo debemos hacer los patriotas con nuestra patria, pero dándole su tajada de “accionista” a los que se involucren con él o al menos, no en su contra.

Lo que me invitó a realizar este artículo es que desde el 03 de enero de 2026, se han acabado los bailes, los shows son menos rastreros, no hay discursos de tanto cuento -incluso habiéndolos-, la mente está más descansada e incluso entre los propios seguidores de nicolás maduro hay más descanso mental y tiempo para sopesar las cosas, algo que no tenían antes.

Los montajes y slogan y obligación a quererlos a juro o es señal de que les odian, siguen latentes, pero con menos receptividad temerosa por el conglomerado, lo que ayuda a despejar mentes e incluso a actuar de manera más astuta que con arrebatos (atrevidos, pero sanitos, diría mí tía).

Tienen control, pero no todo, ya que las mentes y corazones se sienten menos presionadas y avasalladas por la guerrilla comunicacional, cadenas, shows, bailes irrespetuosos, frases arrogantes, comentarios desfasados (las catacumbas del pueblo, de las peores por haber sido explotada sin ser pensada).

El descaro y el stress han bajado, pero están latentes por el asunto de la economía, electricidad y la reconfiguración de cómo quedarse con el coroto nuevamente, por encima de Donald Trump y más aún, Marco Rubio, que es el que más mueve los hilos para que los culpables paguen y los inútiles, se vayan.

Hay trastabilleos, negociaciones incómodas y comentarios innecesarios, pero la variación del clima político es tangible y más cuando se pueden predecir escenarios que no le son favorables a los malos, aunque les costará muchísimo a los que podemos catalogar de buenos, siendo vergonzosos para los manipuladores o tontos útiles.

Donald Trump ha dado justicia a las humillaciones de hacer colas, ver partir gente querida, que se burlen de tus necesidades, críticas, observaciones, que te manipulen por el dinero y usen la fuerza en tu contra, además de hacer del absurdo un modo de vida.

Ojalá venga alguien de mí Venezuela y termine de acomodar los tornillos que quedan sueltos o no se pusieron para ver si por fin el motor nacional arranca; pero no olvidaremos que Donald Trump sacó el escollo que nos estaba molestando para ello (y quedó debiendo, pero seguro se pone a la par, él sabe de negocios y de sacar rivales del camino, poniéndolos de su lado o haciendo que se caven su fosa política o empresarial).

Lcdo. Argenis Serrano 

Mentiras Informativas: Túnel de Eco de la Inteligencia Artificial

Entre las habilidades que la IA todavía no posee, como el amar, sentir, imaginar, soñar, anhelar, hacer vívida la información escrita, en video o audio, también se encuentra el no poder envidiar y mentir. Claro, lo último lo hace -o se asemeja- pero no intencionalmente; ello deriva de las actitudes humanas, mismas que retroalimentan a un fenómeno que los usuarios de la IA debemos considerar en cada petición que le hagamos, sea cual sea el proveedor: el fenómeno del túnel de eco de la inteligencia artificial.

Y algo que he estado viendo en las redes sociales, foro de negocios y que se sabe también proviene de los laboratorios de guerra sucia de gobiernos, grupos de poder, partidos políticos y figuras públicas, es que han retroalimentado a la IA con mentiras para que, al buscar ciertas respuestas, le llegue al usuario la que tiene mayor peso y, por deducción del algoritmo, ha de ser la verdad.

Esto no es nada nuevo, es un derivado de la estrategia goebbeliana de “una mentira dicha mil veces e transforma en una verdad” y que ha sido replicada por los medios por décadas y que ahora, por el afán de millones por monetizar o ser tomados en cuenta en las redes sociales, son replicadas y dadas por válidas sin la menor investigación.

Lo que quiero decir es que están entrenando a la inteligencia artificial para que te dé respuestas erróneas, que van más allá de los fallos propios de un análisis en nanosegundos: Proviene del llamado túnel de eco de la inteligencia artificial donde (de manera figurativa), una información replica y replica de manera metódica en cierto tiempo, convirtiéndose en la afirmación de mayor peso y por ende, la que construirá la respuesta de la IA.

Hasta ahora, es Grok de X la que menos responde sin confirmaciones de los medios de comunicación afiliados a la web de micro información de Elon Musk, pero, ¿Y sí sale un tropel de información en medios de comunicación reconocidos, pero parcializados, no será esa pues la respuesta verdadera que el público solicitante y lector de post reenviados, creerá?, seguramente, porque hay confirmación del hecho, aunque este sea mentira.

Es difícil determinar lo que es verdad y es mentira, por lo que toca investigar de la manera tradicional en redes (en las fuentes, varias y sin IA); esperar declaraciones oficiales o de testigos y no soltar a diestra y siniestra nuestras opiniones las cuales podría costar mucho recoger, en detrimento de nuestra credibilidad, tan solo porque le creímos ciegamente a la Inteligencia Artificial cuando esta nos advierte una y otra vez “que puede tener errores en sus respuestas”.

túnel de eco de la inteligencia artificial
 

Sobre el túnel de eco de la Inteligencia Artificial

Otra versión de este problema, es que uno mismo retroalimenta a la IA y, sí le mete información banal, sesgada o autocomplaciente y no se le permite “hablarte con claridad”, seguramente lo que te dirá son mentiras, alimentando tu sofisma y transformándote en un ente propagador de mentiras, queriendo o sin querer.

El túnel de eco de la inteligencia artificial, también conocido como cámara de eco algorítmica es un fenómeno en el cual los sistemas de personalización y recomendación limitan la variedad de información a la que un usuario es expuesto, reforzando sus propias creencias, gustos y prejuicios. 

Aunque el término "cámara de eco" nació con las redes sociales, en el contexto de la IA se vuelve más profundo debido a la capacidad de los modelos para predecir y filtrar contenido de manera casi invisible.

 

¿Cómo funciona el proceso?

Este fenómeno ocurre a través de un ciclo de retroalimentación constante que podemos desglosar en tres etapas:

Recolección de datos: Los algoritmos analizan cada clic, tiempo de lectura, "me gusta" y búsqueda que realizas.

Filtrado selectivo: La IA prioriza mostrarte contenido que se alinee con tu historial para maximizar tu tiempo de permanencia en la plataforma.

Aislamiento informativo: Al dejar de mostrarte perspectivas opuestas o temas fuera de tu "perfil", el algoritmo crea una burbuja donde solo escuchas el "eco" de tus propias ideas.

 

Los riesgos del túnel de eco de la inteligencia artificial

El principal problema no es que la IA sea "malvada", sino que su objetivo principal es la relevancia estadística, lo cual conlleva efectos secundarios sociales:

Polarización: Al no ver argumentos contrarios, las personas tienden a radicalizar sus posturas.

Falsa sensación de consenso: El usuario llega a creer que "todo el mundo piensa igual", porque su entorno digital así lo refleja.

Pérdida de la serendipia: Se reduce la posibilidad de descubrir temas nuevos o géneros literarios y artísticos que no encajan en tu patrón de comportamiento previo.

 

¿Cómo evitar caer en este túnel?

Para mantener una visión amplia en la era de los algoritmos, se recomienda aplicar algunas estrategias de "higiene digital":

Búsquedas proactivas: Busca temas que normalmente no consultarías para "confundir" al algoritmo y forzarlo a diversificar tus recomendaciones.

Uso de navegación de incógnito: Realiza consultas fuera de tus perfiles logueados para ver resultados neutros.

Fuentes diversas: Sigue deliberadamente a personas o medios con perspectivas diferentes a las tuyas.

Ajustes de privacidad: Limita el rastreo de actividad en las configuraciones de tus aplicaciones habituales.

Lcdo. Argenis Serrano 

Representantes Deprimentes

¿Han notado que, sea cual sea el país, sea cual sea su ideología, sea cual sea su manera de gobernar, actuar o pensar, tienen representantes en el poder ejecutivo, legislativo y judicial que son realmente deprimentes? Sus declaraciones, proyectos, apariciones en los medios, lo ostentoso que son y variedad de depravaciones y demostraciones de ignorancia que avergüenzan a un niño de primaria, les distinguen.

Y se hacen mediáticos porque dicen sin temor y tapujo lo estúpidos, cínicos, desalmados, ambivalentes, incultos, desleales, egocéntricos, sofistas, inexactos, iletrados, ominosos y manipuladores que son, sea todas esas antivirtudes o una mezcla bien premeditada de ellas.

Y digo premeditada porque muchas veces es la manera de conectar con quienes piensan y sienten así y crear una secta de blindaje que les ampara, demostrando que el trabajo de ennegrecer corazones y ensombrecer virtudes, bien que ha hecho en esta llamada “batalla cultural”.

representantes deprimentes
 

Representantes deprimentes 

Son deprimentes porque con palabras, acciones personales públicas y privadas, promoción, defensa y aprobación de leyes, desdén hacia quienes le adversan (no son adversarios, son enemigos sin que les quede ese título), buscan la manera de publicitar y darle espuria magnificencia a aquello que vaya en franca degradación de la calidad o el valor de una cosa.

Por ejemplo, en términos económicos o sociales, una situación ya común (pero no lógica, humanista ni justa) de estos representantes deprimentes es aquella que empobrece o reduce las condiciones óptimas de vida y distrae las necesidades por frivolidades o dándole ínfulas de respeto a las minorías en sus necesidades más pueriles, deleznables, nada rentables y polémicas, con el fin de mantener el caos que canse a los buenos y entretenga a los engañados, para satisfacción de los malos.

De allí que -como por ejemplo en el parlamento europeo y en algunas legislaturas sudamericanas- se observan las situaciones más fatuas, absurdas, peleas por reivindicar lo que no reivindica a la raza humana, sino que le complace en su libertinaje, pero se lo vende como libertad (libertad de expresión, libertad de prensa o libre albedrío).

Y, para los que estamos en contra de ello, ya es deprimente la sensación de retroceso o estancamiento que hace sentir que las circunstancias son precarias y carentes de cualquier tipo de brillo o éxito para la humanidad.

¿Lo bueno?, es que cuando esos representantes deprimentes creen que se la comieron, salen grupos (lamentablemente minorías) y los exponen y su salpicadura es menor, aunque frecuente, casi que incansable. Pero se ha demostrado que no es imparable.

Aquí entra esa máxima de que para gobernar, legislar o impartir justicia, se deberían tener estudios varios y haber demostrado más de una vez, ser un ser humano de verdad, que sabe equilibrar al bien contra el mal y no al revés, mucho menos escala posiciones para demostrar que la estupidez y displicencia, pueden tener poder para su regocijo.

Elijamos mejor, los maulas no pueden seguir decidiendo el futuro o este, será más deprimente que ellos.

Lcdo. Argenis Serrano 

Libros Para Pensar, pero, ¿En qué?

El caso de Venezuela y los libros ha sido muy particular. Ya desde los años 90 era algo difícil ranquear entre la lista de “Los 10 Libros Más Vendidos” las ediciones llegadas al país porque se hacían menos y paulatinamente se fue alejando, acentuado ello por la llegada del socialismo y sus trabas tanto ideológicas como para el acceso al papel necesario para las ediciones y el mercadeo de las mismas.

Las editoriales, especialmente las unidas a otros medios de comunicación, tuvieron que aupar los escritos contestatarios, mientras que el Estado atacaba con libros ideológicos de primera línea (directos, con sus enemigos o molinos de viento) y de segunda línea, aquellos que supuestamente enseñaban a las personas a ser resilientes.

Una tercera línea fue -y sigue siendo- los libros de autoayuda o metáforas que le dicen a las personas lo que quieren escuchar y así tener un somero consuelo y -supuestamente- vivir sus realidades. A esos se les da mucha cabida aupado a la nueva era.

libros para pensar
 

Una ayuda cercana, para saltar el cerco informativo: Los audiolibros

Antes del boom y consolidación de Internet e incluso asistido y aupado por el mismo, la llegada de los audiolibros permitió que las personas suplieran la lectura por el arte vocal que le permitía realizar otras actividades mientras aprendía, reflexionaba y soñaba, siempre manteniendo su criterio y encontrando un catálogo más prometedor, abierto y equilibrado.

Al escuchar audiolibro la persona puede “utilizar ambos hemisferios cerebrales” y discernir e incluso llevar a la práctica en tiempo real lo que escucha, creando un balance bastante loable y dignificante para el “lector” (utilizo ese eufemismo equiparándolo con el acto de imaginación que surge al escuchar un audiolibro).

Surge pues una ventaja que tanto el venezolano como cualquier hispanoamericano disfruta a la par de las demás nacionalidades: Se encuentra con la universalidad de títulos que le permiten estar a la par con la gran compilación y comprensión humana llevada de los textos al audio y rompe las barreras impuestas por cualquier grupo de poder con la intención de marcarle una pauta y limitar su derecho al conocimiento, la creatividad y el esparcimiento.

 

Los libros para pensar

El propósito de todo libro es ese, bien claro lo tenemos; contra lo que debemos estar es encontrar títulos donde quieran que aprendamos y repitamos aquello que nos buscan imponer en mente y alma.

Estando la posibilidad de escuchar -entre miles de títulos pluralistas- cualquier audiolibro gratis, ya queda en la voluntad de las personas hacerlo o no. Y aunque no nos coloquen en el ranking de los países con más lectura, estaremos hermanados en el aprendizaje, actualidad y cumplimiento de nuestro derecho y deber al conocimiento donde se aprecie la polisemia de la palabra en todo su esplendor.

Quien suscribe, toma sus ratos de ocio o informativos para revisar el amplísimo repositorio de libros en audiolibro.net, una alternativa que nos ayuda a escapar de las manipulaciones de quienes desean que les alabemos y sigamos en sus creaciones mediáticas, videos, discursivos y demás.

Los audiolibros pueden llegar a suplir la música o noticiarios y llegar a relajarnos, bajando esa tensión a las que también nos someten y que le van restando sazón a la vida. Así como los libros, desde la invención de la imprenta, abrieron miles de opciones a los lectores y recrearon por igual a los analfabetos gracias a los narradores, hoy por hoy, podemos utilizar los audiolibros para retroalimentar a nuestra justa medida, nuestro pensamiento crítico, sed de conocimiento y espíritu aventurero, fecundo y creador.

Siempre es grato, tener alternativas enriquecedoras

 

Lcdo. Argenis Serrano 

El sistema eléctrico en jaque: el motor fundido de la cotidianidad venezolana

La crisis que atraviesa el sistema eléctrico en Venezuela ha dejado de ser una noticia de coyuntura para transformarse en una mala condición de vida, o mejor dicho, en una limitación constante para la misma, disfrazada de una falsa hidalguía o epopeya, dizque nos hemos adaptado y podemos aguantar ello.

Ya no hablamos de simples "bajones" o cortes programados que se anuncian -mejor dicho, se anunciaban- con antelación; nos referimos a una inestabilidad estructural que mantiene a hogares, comercios e industrias en un estado de vigilia permanente y que agita el ánimo de cada quien.

El fluido eléctrico, ese flujo invisible que debería garantizar la modernidad, se ha vuelto un visitante caprichoso que aparece y desaparece sin previo aviso, dejando tras de sí un rastro de electrodomésticos quemados y planes frustrados o con una especie de “espada de Damocles” en su realización.

Desde la perspectiva del periodismo ciudadano, la narrativa no se construye con cifras macroeconómicas de megavatios, sino con el relato del vecino que perdió la comida de la semana porque el refrigerador se apagó durante doce horas; o del emprendedor que vio cómo su maquinaria se detenía en medio de una producción crítica.

La electricidad no es solo luz; es agua (porque las bombas no funcionan), es conectividad, es seguridad y, fundamentalmente, es dignidad humana y progreso individual, grupal, social.

sistema eléctrico

 

La fragilidad de una red que clama por mantenimiento

El primer gran nudo crítico es el evidente agotamiento de las plantas de generación y las líneas de transmisión. A lo largo de los años, la falta de una inversión sostenida y de un mantenimiento preventivo riguroso ha pasado factura. Las infraestructuras, que en su momento fueron orgullo regional, hoy operan a una fracción de su capacidad real.

Esto genera un efecto dominó: cuando una planta falla por sobrecarga o falta de repuestos, el resto del sistema debe compensar ese vacío, provocando una inestabilidad que termina por desconectar regiones enteras. Además, no todo es falla, es alguien bajando un interruptor y muchas veces lo hace mal, lo hace con saña o dispara fallas en los demás circuitos.

Hace poco, mientras intercambiaba impresiones en línea sobre la complejidad de estos sistemas, un experimentado electricista en Alicante (más de 40 años haciendo trabajos micro y macro en su región con cientos de resultados positivos) me comentaba con asombro cómo la falta de protocolos de protección básica en una red puede derivar en desastres en cascada. 

Esa visión técnica externa sólo confirma lo que vivimos aquí: la red eléctrica nacional en Venezuela está trabajando bajo un estrés constante para el que no fue diseñada. Los transformadores estallan en las barriadas no por mala suerte, sino porque el sistema ya no tolera la demanda o porque los componentes han superado con creces su vida útil y restituirlos requiere de “hacer una vaca”, ya que el falso “papa Estado”, no cubre esos aspectos aunque se pague.

Estamos ante un sistema que sobrevive gracias a "remiendos" técnicos, mientras el ciudadano común paga el precio de la improvisación y del control ideológico, en estos tiempos bajo el disfraz de “la afectación por los rayos perpendiculares del sol”.

 

El impacto social de vivir a oscuras

Más allá de los cables y las turbinas, el verdadero problema reside en la desarticulación de la vida social. Un país sin electricidad confiable es un país que se desincroniza del resto del mundo. En las zonas del interior, especialmente en estados como Zulia, Táchira o Mérida, el racionamiento es la norma y no la excepción.

Esto ha creado una suerte de "ciudadanos de segunda" que deben adaptar sus horas de sueño, trabajo y estudio a los caprichos de un interruptor que ellos no controlan.

Como periodistas de a pie, vemos cómo la salud también se ve comprometida -me incluyo-; los centros hospitalarios dependen de plantas eléctricas que, en muchos casos, no tienen el combustible necesario o fallan en el momento más crítico de una intervención, además de que el combustible escasea o se agota o se requiere de “otra vaca” para reponerlo.

El sistema eléctrico de todo país -como nos recalca y asegura nuestro asesor especialista en reparaciones eléctricas Alicante- es la columna vertebral de cualquier nación que pretenda avanzar. En nuestro caso, esa columna está fracturada. No basta con soluciones temporales o discursos que culpan a factores externos; se requiere una reingeniería profunda y una transparencia absoluta en la gestión de los recursos. La luz debe volver no solo a nuestros bombillos LED, sino a la planificación de un país que no puede seguir operando en la penumbra.

Lcdo. Argenis Serrano 

Palabras/Frases en Dialecto Yaruro (Indígena)

La lengua Yaruro es el dialecto autóctono de la etnia indígena, Yaruro/Pumé.  La lengua Yaruro es una lengua indígena independiente, lo q...

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