Una funa es un acto
público de denuncia o repudio hacia una persona o grupo, que se realiza
frecuentemente en redes sociales para exponer conductas negativas o injustas.
El término proviene del mapudungun, donde significa “podrido”, y se utiliza
como sustantivo para referirse a la acción de denunciar públicamente a alguien.
En redes sociales, funar
implica mostrar evidencia de conductas incorrectas, violentas o moralmente
cuestionables, con el objetivo de que la comunidad tome conocimiento y, en
algunos casos, ejerza presión social.
Pero…
Muchas veces quienes
buscan funar a los demás, además de no poseer la autoridad legal, moral e
incluso intelectual, se toman de lo cosmético o superficial de cada caso y arremeten
con todo, uniéndose a grupos de otros hostigadores que están bien coordinados,
ya que su existencia en las redes sociales es pagada o requerida como manera de
obtener prebendas, de grupos de poder que necesitan del caos, la polémica y la
separación entre las gentes, para poder subsistir.
Dichos grupos de poder
son los gobiernos, políticos, dueños de medios, y más recientemente los
influencers con dinero, además de quienes se disfrazan de protectores de causas
(ejemplo, supuestos opositores), que gustan de jugar al juez, jurado y verdugos
en redes sociales y sonsacando lo peor de gente que también se unió a las RRSS
a sacar sus frustraciones y lo peor de ellas mismas, quizá porque en el entorno
donde están no se les permite liberar su potencial a la destrucción y toxicidad
o, por el contrario, no les basta ser ruines en la vida real o buscan liderar a
su clan de facinerosos.
En Venezuela, cuando se
ocupan de funar a alguien que da su opinión, incluso en contra de quienes
supuestamente luchan por la libertad de expresión pero juzgan y condenas y no
brindan equidad en sus dictámenes -que nadie pidió-, se les une un tropel de
resentidos sociales gustosos de meter más cizaña, amenazar, juzgar y condenar.
Quien suscribe, ha sido víctima
de la funa en par de ocasiones y, además del tropel de insultos de gente que
sólo sigue y es seguida por 100 y no dan la cara y sus timeline son sólo de
odio y ataques o burlas a los demás -no aportan nada distinto, como cualquier
seguidos político pagado o coaccionado-, pues uno es víctima de acoso en sus
demás redes sociales
Ejemplo, si la funa
empezó en X, te buscan en Facebook, Instagram, WhatsApp y envían mensajes de
diversos tonos: Unos muy escolásticos y egocéntricos, otros refutándote decepcionados
de la humanidad (¿?) y otros echando pestes y buscando adivinar dónde trabajas
o vives para hacerte daño.
Además, al menos en mí
caso y otros dos que he leído y uno que escaló con una colega, te hackean la
cuenta del SENIAT (Hacienda o Tributos), que es una de las más difíciles de
recuperar, dando a entender que sí son profesionales de la funa.
Una vez fue tanto el
ataque contra este blog PERIODISTECH, que el contador de visitas y de
publicidad registraron los picos más altos de la historia. Pero no pudieron
jaquearme gracias a que los servidores de Blogger están en Estados Unidos y
protegidos por Google, lo que crea una gran ventaja con respecto a WordPress o
Joomla o Wix. Al menos en esa ocasión lo intentaron y no pudieron, según informe
de riesgo que me envió Blogger que constató que en mis contenidos no había
razón para recibir ataques electrónicos.
La funa en Venezuela es
toda una distracción, un circo, que busca afectar al ciudadano de a pie porque
este sí consume redes sociales y no tiene un asidero de psicólogos, abogados
y/o lambiscones que le consuelen como podría ser con un político o figura
pública cuando -más que funa- es cuestionado por su mal proceder, su mal hablar
y su peor sentir.
Así que, sí usted es funado
por haber dicho lo propio, no para su conveniencia, sino para el bien de todos,
quédese tranquilo, resguarde su información, cualquiera que comente
precisamente objetando su rostro, sexualidad, estudios, humor, amor,
solidaridad, trabajo, ropa, pues bórrelo, porque son seres que respiran (no
humanos), especializados en ser lacras o espurios en redes sociales, que hacen
de la funa una forma de supuesta vida.
Pero somos nosotros, los
que aportamos valor, los funados por ir en contra de esa parte del sistema que
es separatista, estúpida y desleal, los que realmente valemos y nuestros
comentarios son necesarios.
Sí fallamos, rectificamos
y buscamos de corazón reparar y crecer; lo que por el contrario los ladrones, mentirosos,
engreídos, gregarios y maulas jamás podrán hacer, ya que muchas veces ni leen
las quejas, reclamos, sugerencias, aportes, teniendo redes sociales
unilaterales para que les alaben y les endiosen y sólo los que no saben ponerse
de pie, les hacen el favorcito de volverlos peores de lo que humanamente, ya
eran,
Extrañamente, esta es una
funa a ellos. Y me alegra.




