Golpe a Golpe

golpe a golpe

No es con versos que se están arreglando los problemas en el mundo, sino a los golpes. Basta con ver Instagram o TikTok o cualquier portal de noticias y aparecen imágenes de alguien golpeando a alguien (o agresiones con armas blancas o ultrajes), sólo porque su religión y supuesta cultura les indica que son seres superiores; o vemos la respuesta de uno o más ciudadanos hastiados de esta situación.

Como siempre, esas peleas son aupadas por quienes ostentan el poder, premiando al agresor y castigando a la víctima, además de obligar a los que ven y/o denuncian a callar, so pena de ser apresados por supuestos mensajes de odio o tergiversar la verdad.

Esto ha venido ocurriendo en países dirigidos por la izquierda, donde sugieren a sus gañanes a usar la fuerza bruta para mantener a raya a quienes tienen moral y dignidad.

No es sólo cosa de las campañas electorales sino del día a día, observándose una construcción metódica en la que se crean condiciones adversas artificiales, aparece un supuesto redentor de izquierdas dizque dispuesto a solucionarlo, llega al poder democráticamente y desde allí atenta contra todo lo que es democrático, callando voces ya sea con dinero o con lo que se ha descrito: golpe a golpe.

Quienes más golpean dicen ser seres superiores que ven a los hombres tranquilos, a las mujeres, niñas, comunidades minoritarias, como seres inferiores con las cuales saciar sus más bajas instintos, viviendo en una puerca sofisma de que es la realidad del mundo.

Lo hemos visto en Sudamérica con los países que integraban el infame foro de Sao Paulo y ahora se ve en Europa en los países donde los musulmanes han tomado control con el plan macabro antes citado: fingir ser buenos para que les den el poder y luego asestar el golpe directo en contra de todo aquello que es bueno, moral, justo y humano.

La iglesia católica ha denunciado ello a viva voz, pero ha fallado estrepitosamente al creer que ellos cederán y dejarán de atacar sí uno no se defiende. Se parece a esos políticos que quieren ser generosos con los del bando en el poder que realizan cualquier desmán, como pensando que vivimos en una película de Disney, olvidando que en esas películas el malo termina recibiendo su merecido en firme concordancia con el mal que causó.

Los golpes se están haciendo tan frecuentes que ya mujeres y hombres los reparten en legítima defensa personal o en defensa de los más desvalidos. Una especie de Fuenteovejuna que obliga incluso a los más puritanos a callar, al ver que no hay otra solución porque las autoridades policiales, o tienen las manos atadas, o ganan en concordancia con fiscales, alguaciles y jueces al meter más inocentes presos, ya que son más manipulables y pagan por salir del atolladero en el que no deberían estar, que es mejor que caer presos con criminales que sí deben estar allí y que también, golpean a discreción.

No, no vamos a decir que está mal el golpear sí es en legítima defensa o para salvar a alguien. Pero hay que atacar mejor a la causa, que son los entes con poder comprado con falsedades y que meten cizaña para que unos se pongan contra otros, buscando que la población se logrea ralear a sí misma y así meter sus religiones, ideologías, acólitos y estilos de vida que claramente van contra la dignidad y los derechos humanos.

A propósito de derechos humanos, es allí donde se han asestado los golpes más efectivos contra el bienestar y desarrollo humano, ya que se han inventado derechos en base a necesidades, creando una mezcolanza atroz, y han sacado de las personas el conocimiento y obligación de cumplir deberes en franco balance, forjando así grupos sectarios y personalismos que terminan dirimiendo cualquier pensamiento, golpe a golpe.

Lcdo. Argenis Serrano 

Todo va de acuerdo al plan

todo va de acuerdo al plan

El plan es muy complejo y en parte, secreto, porque abarca desde la real política a la diplomacia, la economía, el área militar y de seguridad, las inversiones, el turismo, la redención, resarcir víctimas y desmontar el aparataje mediático y de falsos sentimientos (la deleznable justicia social). Pero al día de hoy, todo va de acuerdo al plan.

Los más ingratos se niegan a entender y a apoyar que quienes están desmontando el modelo que por 27 años dominó a Venezuela en su detrimento, son los que debían hacerlo, ya que a ellos sólo les dicen frases o llantos de dolor y resignación. Pero que sí todo lo que se está desmontando ahora lo hiciera un opositor, estaríamos en una guerra civil y de manipulación legal que estaría empeorando el asunto.

Entonces, disfrutemos de que sean los mismos culpables los que limpien sus cochinadas, ya que eso les pega en el ego y en la masa de votantes, que no es capitalizada por ninguno de ellos y mucho menos por los que fingen adversar, otro tipo de cáncer del país nacional.

Sí las cosas fuesen como las queremos, la anarquía terminaría creando brechas insalvables. Incluso hay que aceptar que los que tienen una ideología izquierdista, pero no métodos criminales, deben tener oportunidad de participación. De esa manera excluyen a los comunistas y falsos socialistas y quedan algunos con los que quizá se pueda debatir o contrastar, necesarios para que nadie se crea perfecto y vuelva a estancar el modelo político venezolano que no ha evolucionado ni una micra en este sigo XXI.

Todo va de acuerdo al plan y se va paso a paso, desmontando lo malo de manera que tal que no vuelvan a crear un andamiaje en el que suframos y que pueda haber normas que nos permitan copiar lo mejor de algunas legislaciones o personas admirables en otros países y no se quede más en suspiros de “ojalá tengamos un Bukele o una Meloni o etc.”.

Lo malo es el desgaste económico y tecnológico que vivimos. Pero que seguiría creciendo con los sujetos anteriores y que ahora vislumbran cambios a soluciones (nunca rápidas, 27 años no se reparan en 5), pero cambios al fin.

Por so es que digo que todo va de acuerdo al plan y al menos ya tenemos la oportunidad de que nos pese menos en la autocensura, el miedo, la resignación y en el bolsillo. Hay que esperar un poco más, por eso, quien tenga ansias y salga diciendo que se está fallando, es que no está entendiendo el plan y cree en la ficción, no en la realidad.

Lcdo. Argenis Serrano 

El manual del fracaso absoluto: ¿Por qué el socialismo siempre cae?

el socialismo


Hay una famosa frase que dice que la locura es hacer lo mismo una y otra vez esperando resultados diferentes. Si aplicamos esta premisa a la historia política del último siglo, el socialismo no es sólo una utopía fallida; es, por definición, el experimento geopolítico más obstinado y destructivo de la humanidad.

A menudo se escucha el sofisticado argumento de que "el verdadero socialismo nunca se ha implementado". Se culpa al bloqueo, a la falta de tiempo, a la mala suerte o a la intervención extranjera.

Pero la realidad es mucho más cruda: el socialismo fracasa por su propio norte ideológico, por la naturaleza de quienes lo aplican y por la violencia que requiere su imposición.

 

Tuvieron todo, no faltó nada

Para entender que el problema está en la raíz de la ideología y no en las circunstancias, basta con mirar el tablero histórico. El bloque socialista no operó desde la escasez de poder; al contrario, tuvo a su disposición un arsenal de recursos que cualquier otro sistema envidiaría:

Poder geopolítico y territorial: Llegaron a controlar un tercio del planeta, con una esfera de influencia gigantesca y una red internacional de partidos alineados de forma milimétrica.

Recursos naturales infinitos: Tuvieron bajo su bota extensiones masivas de tierras agrícolas, petróleo, gas y minerales.

Monopolio cultural y mental: Controlaron la prensa, la radio, la televisión y la educación de generaciones enteras, respaldados por un ejército de intelectuales dedicados a justificar el modelo.

Fuerza bruta: Contaron con ejércitos colosales, armas nucleares y la capacidad de disuadir a potencias extranjeras mientras experimentaban a puerta cerrada.

 

Tuvieron décadas enteras, millones de vidas humanas para moldear y soberanía absoluta para ensayar distintos modelos de planificación económica. ¿El resultado? Ni un solo caso de éxito. Ninguno. Donde entró el socialismo, florecieron las cartillas de racionamiento, la escasez y el éxodo masivo.

 

El fallo de origen: La soberbia ideológica y humana

¿Por qué fracasa un sistema que lo tiene todo a su favor?

Primero, por su norte ideológico. El socialismo parte de una premisa falsa: que un comité central de burócratas puede planificar los deseos, necesidades y esfuerzos de millones de personas de forma más eficiente que el mercado libre. Al destruir la propiedad privada y el sistema de precios, destruyen el incentivo humano para producir y mejorar.

Segundo, por la gente que lo aplica. Al centralizar todo el poder del Estado y la economía en un solo punto, el socialismo atrae inevitablemente al peor tipo de liderazgo: el megalómano, el resentido y el tirano. Cuando la realidad económica choca con la ideología, el gobernante socialista nunca admite el error de su teoría; prefiere culpar al "enemigo interno" o al "sabotaje".

Tercero, por los métodos de imposición. Como la economía planificada va en contra de la naturaleza humana —la cual busca la libertad y el progreso individual—, el socialismo solo puede sostenerse mediante la fuerza. La censura, la persecución política, la pérdida de libertades civiles y la miseria igualitaria no son "daños colaterales" del sistema; son las herramientas necesarias para que la gente no escape de él.

 

Una advertencia para el presente

Si con un tercio del planeta, recursos ilimitados, control mental absoluto y armas nucleares no lograron levantar una sola sociedad próspera, ¿qué les hace pensar que ahora, sin nada de ese poder, sí lo lograrán?

 

El socialismo no es una alternativa económica viable; es una religión secular que vive de la promesa de un futuro que nunca llega, mientras devora el presente de las naciones. La historia ya lo demostró, los datos están sobre la mesa y las cicatrices en el mapa son evidentes.

La lección ya se escribió con sangre y pobreza en el siglo XX. No la repitan en sus países. Cuiden su libertad, cuiden la iniciativa privada y sospechen de cualquiera que les prometa el paraíso a cambio de entregar el control de sus vidas.

Lcdo. Argenis Serrano 

Veintisiete Horas, Treinta y Cuatro Minutos (27:34:00) Sin Electricidad

Sí, veintisiete horas, treinta y cuatro minutos (27:34:00) es lo que sumó desde el domingo 10 de mayo al sábado 16 de mayo en cortes eléctricos en donde vivo (Caña de Azúcar, Aragua, Venezuela).

Tres días fue de 2 de la tarde a siete de la noche (minutos más, minutos menos el inicio), el día jueves fue de 10 de la mañana a tres de la tarde y una segunda tanta de diez y media de la noche a 2:30 de la madrugada.

También un corte el día martes por 10 minutos a la 1:11 de la madrugada.

Veintisiete Horas, Treinta y Cuatro Minutos (27:34:00) sin electricidad

En fin, además del desorden y lo injusto, está el incumplimiento de palabra. Supuestamente los racionamientos serían por 45 días, que se vencían el lunes 04 de mayo, y por tres horas. Todavía prosiguen y son de 5 horas como mínimo y no hay garantía de que no se repetirán el mismo día.

Incluso en varios sectores de Maracay el día miércoles 13 se cortó la electricidad 07 veces, específicamente en la zona centro, la de mayor volumen comercial.

Aunado a temperaturas que superan los 33 grados centígrados a la sombra y plagas de zancudos y mosquitos que ninguna alcaldía o ente de salud se dignan a fumigar para paliar su negativo impacto, los apagones sin criterio ni misericordia alguna, son el día a día de los venezolanos, especialmente los aragüeños.

Hace días hubo gente protestando y los reprimieron, diciendo que ellos llaman al odio “porque quieren ir a la casa de fulano de tal”; ciertamente tienen razón de que eso es odio, además de una pérdida de tiempo, ya que los trabajadores de Corpoelec no tienen la culpa ni el criterio para atender dicho problema.

Incluso las gobernaciones y alcaldías no tienen la potestad. Esto es del gobierno nacional o lo que sea esto que hay desde el 03 de enero de 2026 o desde el 28 de julio de 2024. Y entre la falta de dinero, no querer tratar con fulanito o zutanito -que pueden resolver- y las pocas ganas, somos nosotros los que llevamos todas las de perder.

El punto de los reclamos es el engaño. En el tiempo de los cortes seguidos y la duración de los mismos. Que no haya cronogramas, sólo una lotería de switch que parecieran bajarse al azar y que incluso, afectan a otros circuitos y los apagan cuando ya venían de un corte, teniendo la posibilidad de que se la restituyan (la energía) a los diez minutos o les dupliquen la dosis.

Entonces la gente se molesta, duerme mal, está presionada, en incertidumbre, enseñándose a sí misma a resignarse y sobrevivir porque sí se molesta ofende y esa ofensa es ¿delito?; nos obligan a soportar pero no arriman ni una a nuestro favor, al menos con lógica, itinerarios serios (que los hubo) y ganas de resolver.

Veintisiete horas, treinta y cuatro minutos (27:34:00) sin electricidad viví en casa y no cuento las horas de la oficina y el entorno y a los lugares donde debo ir a comprar y que de manera indirecta pero incidente, me afectan.

Y, aunque no me lo crean, ese es un tiempo por debajo de muchas otras zonas, incluso de Aragua. A una amiga en Cagua se la cortaron dos días por doce horas nocturnas, lo que afecta cuerpo y mente, además de llenar al alma de desasosiego y reprensión en contra de los culpables.

Lo que empeora el asunto es que se sabe cuanto dinero se necesita, qué equipos se necesitan, el personal requerido, para recuperar y superar la generación eléctrica necesaria para enderezar al sistema eléctrico venezolano. Pero no hay garantías, voluntad, dinero y menos, un comienzo que no sea este calvario a diario.

Los venezolanos de a pie podemos y debemos ayudar al sistema eléctrico nacional, no encendiendo aparatos a diestra y siniestra y hasta con beligerante placer. Pero quienes cobran la factura y dirigen a la empresa eléctrica, deben apretar y buscar soluciones, aunque sea los paliativos de la energía solar, eólica u osmótica en lugares públicos, para bajar el gasto.

Incluso la energía del gas de los mecheros, que se pretende usar para minar criptomonedas a futuro, debería de usarse para que las petroleras generen su propia electricidad o parte de ella y nos alivien a nosotros.

Pero no hay la voluntad de arrancar, sino de usarnos como pañitos mojados y que superemos nuestras propias marcas personales -la de mí área, veintisiete horas, treinta y cuatro minutos (27:34:00)-, así nos ahogue el calor, nos dé dermatitis, afecte nuestra psiquis y nos tenga dando tumbos y gastos erráticos.

Lcdo. Argenis Serrano 

Una Funa en Venezuela (Redes Sociales)

Una funa es un acto público de denuncia o repudio hacia una persona o grupo, que se realiza frecuentemente en redes sociales para exponer conductas negativas o injustas. El término proviene del mapudungun, donde significa “podrido”, y se utiliza como sustantivo para referirse a la acción de denunciar públicamente a alguien.

En redes sociales, funar implica mostrar evidencia de conductas incorrectas, violentas o moralmente cuestionables, con el objetivo de que la comunidad tome conocimiento y, en algunos casos, ejerza presión social.

Pero…

una funa en venezuela


Muchas veces quienes buscan funar a los demás, además de no poseer la autoridad legal, moral e incluso intelectual, se toman de lo cosmético o superficial de cada caso y arremeten con todo, uniéndose a grupos de otros hostigadores que están bien coordinados, ya que su existencia en las redes sociales es pagada o requerida como manera de obtener prebendas, de grupos de poder que necesitan del caos, la polémica y la separación entre las gentes, para poder subsistir.

Dichos grupos de poder son los gobiernos, políticos, dueños de medios, y más recientemente los influencers con dinero, además de quienes se disfrazan de protectores de causas (ejemplo, supuestos opositores), que gustan de jugar al juez, jurado y verdugos en redes sociales y sonsacando lo peor de gente que también se unió a las RRSS a sacar sus frustraciones y lo peor de ellas mismas, quizá porque en el entorno donde están no se les permite liberar su potencial a la destrucción y toxicidad o, por el contrario, no les basta ser ruines en la vida real o buscan liderar a su clan de facinerosos.

En Venezuela, cuando se ocupan de funar a alguien que da su opinión, incluso en contra de quienes supuestamente luchan por la libertad de expresión pero juzgan y condenas y no brindan equidad en sus dictámenes -que nadie pidió-, se les une un tropel de resentidos sociales gustosos de meter más cizaña, amenazar, juzgar y condenar.

Quien suscribe, ha sido víctima de la funa en par de ocasiones y, además del tropel de insultos de gente que sólo sigue y es seguida por 100 y no dan la cara y sus timeline son sólo de odio y ataques o burlas a los demás -no aportan nada distinto, como cualquier seguidos político pagado o coaccionado-, pues uno es víctima de acoso en sus demás redes sociales

Ejemplo, si la funa empezó en X, te buscan en Facebook, Instagram, WhatsApp y envían mensajes de diversos tonos: Unos muy escolásticos y egocéntricos, otros refutándote decepcionados de la humanidad (¿?) y otros echando pestes y buscando adivinar dónde trabajas o vives para hacerte daño.

Además, al menos en mí caso y otros dos que he leído y uno que escaló con una colega, te hackean la cuenta del SENIAT (Hacienda o Tributos), que es una de las más difíciles de recuperar, dando a entender que sí son profesionales de la funa.

Una vez fue tanto el ataque contra este blog PERIODISTECH, que el contador de visitas y de publicidad registraron los picos más altos de la historia. Pero no pudieron jaquearme gracias a que los servidores de Blogger están en Estados Unidos y protegidos por Google, lo que crea una gran ventaja con respecto a WordPress o Joomla o Wix. Al menos en esa ocasión lo intentaron y no pudieron, según informe de riesgo que me envió Blogger que constató que en mis contenidos no había razón para recibir ataques electrónicos.

La funa en Venezuela es toda una distracción, un circo, que busca afectar al ciudadano de a pie porque este sí consume redes sociales y no tiene un asidero de psicólogos, abogados y/o lambiscones que le consuelen como podría ser con un político o figura pública cuando -más que funa- es cuestionado por su mal proceder, su mal hablar y su peor sentir.

Así que, sí usted es funado por haber dicho lo propio, no para su conveniencia, sino para el bien de todos, quédese tranquilo, resguarde su información, cualquiera que comente precisamente objetando su rostro, sexualidad, estudios, humor, amor, solidaridad, trabajo, ropa, pues bórrelo, porque son seres que respiran (no humanos), especializados en ser lacras o espurios en redes sociales, que hacen de la funa una forma de supuesta vida.

Pero somos nosotros, los que aportamos valor, los funados por ir en contra de esa parte del sistema que es separatista, estúpida y desleal, los que realmente valemos y nuestros comentarios son necesarios.

Sí fallamos, rectificamos y buscamos de corazón reparar y crecer; lo que por el contrario los ladrones, mentirosos, engreídos, gregarios y maulas jamás podrán hacer, ya que muchas veces ni leen las quejas, reclamos, sugerencias, aportes, teniendo redes sociales unilaterales para que les alaben y les endiosen y sólo los que no saben ponerse de pie, les hacen el favorcito de volverlos peores de lo que humanamente, ya eran,

Extrañamente, esta es una funa a ellos. Y me alegra.

Lcdo. Argenis Serrano 

Palabras/Frases en Dialecto Yaruro (Indígena)

La lengua Yaruro es el dialecto autóctono de la etnia indígena, Yaruro/Pumé.  La lengua Yaruro es una lengua indígena independiente, lo q...

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