Gracias al Mundo

gracias al mundo

Antes de darle las gracias al mundo por lo que han hecho por Venezuela en este desastre, hay que darle gracias a Dios que escuchó las súplicas de ir quitando los escombros políticos, porque de seguir el escombro retirado a principios de año, ¿Tendríamos a los rescatistas de países no alineados ideológicamente con estos seres enquistados malévolamente en el poder?

Esa respuesta sería pura suposición, basado en pruebas e historia. Nadie puede asegurarlo. Pero de que no estarían Estados Unidos e Israel con tan fuerte presencia, eso sería muy claro, poniendo en dudas a quien más ha hecho y demostrado amor a la humanidad: El Salvador.

Hay que agradecer a las redes sociales que, por años, entre tanta estupidez (influencers), nos ha mostrado la tesón humana en los momentos más álgidos, como el rescate de los 33 mineros en Chile, el terremoto de Japón o el de Haití, las explosiones en los países árabes.

Además, los avances científicos que trascendieron de Discovery Channel, NatGeo o History Channel, han sido inspiración y se agradecen. Porque eso ha mantenido despiertos y con firmeza en el creer que la humanidad es única. De eso y de la propia idiosincrasia y “ser panas” de nosotros los venezolanos, surgió una sociedad civil que se organizó como una colonia de hormigas y atacó al problema desde los primeros minutos.

Mucha gente de bien protegió a los suyos incluso por encima de sus propias vidas. Y, rescatando o no a sus seres amados, prosiguieron brindando ayuda a mano pelada, sacando fuerzas de la flaqueza y demostrando que aman la vida por encima de cualquier cosa.

Gracias a ellos muchas personas de todas las edades -y animales- se salvaron. Incluso los rescatados salieron a salvar vidas y a mostrar la fuerza de la esperanza y resiliencia, misma que les alimentará en un duro transitar debido a que parten de nuevo de cero a cien en la vida material, pero agradecidos de estar en este plano terrenal.

Demos gracias a quienes en vida demostraron su talento, preparación, lucha, esfuerzo, venezolanidad y entusiasmo y que ahora han transitado en camino al Altísimo que les ha de tener bajo su manto sagrado. Sus vidas fueron y serán ejemplo y amor que aportó a la humanidad.

Agradezcamos a la coherencia que ha reinado, manteniéndose los buenos y no dominados tal cual son, siempre del lado del bien. Porque este terremoto fue como cualquiera en el mundo: destapó toda la corrupción que va desde el más alto estrato o cargo de poder hasta el más bajo. Colocó en pedestales a los buenos y lanzó merecidamente a basureros a los malos, hipócritas, faramalleros, oportunistas, seres sin alma que insisten en fingir tener una.

Gracias al mundo por no haberse detenido en cuestiones ideológicas o económicas y venir con todo lo mejor de lo mejor a ayudar a la gente de bien, los afectados e incluso a humillar sin palabras a los parásitos que siguen haciendo maldades incluso sufriendo los suyos, algo que -por lo menos- debería de hacerles despertar con miedo cada noche del resto de sus vidas podridas.

En una cuestión de humanidad, se evalúa a los humanos. Incluso el que no hace porque no puede o no tiene, es valioso cuando no resulta una molestia y ello se agradece. Hay quienes tienen mucha culpa y hasta pena les da agradecer que sobrevivieron o no les afectó el terremoto del 24 de junio de 2026. Pero sean agradecidos, porque quizá no sea ahora, pero más adelante, de manera directa e indirecta colaborarán con la gente afectada y verán que cualquiera que sea el momento, es bueno para servir a los demás.

Gracias a Dios; y gracias al mundo por siempre esperar lo mejor, pero estar preparados para lo peor y hacer de nuestras lágrimas, penas y temor, una fuerza mayor que se transforme en primeros auxilios (y posteriores). También les agradeceríamos que nos enseñasen a estar iguales para ayudar en caso de que la naturaleza en su real cambio climático o de movimiento, vuelva a azotar a la humanidad en cualquier punto del orbe.

Sincero agradecimiento de mí parte, Lcdo. Argenis Serrano 

Terremoto en tiempos de Redes Sociales

El 24 de junio de 2026 es otra de esas fechas terribles en Venezuela de las cuales queda demasiado dolor y la obligación de aprender para corregir. Y esto último es para la sociedad civil que necesita corregir en lo que haya fallado (nervios, previsión, maneras de ser comedidos con los demás, etc.), e incluso aumentar sus aciertos (aprender cómo ayudar más y mejor de lo mucho que han aportado). Porque este terremoto en tiempos de redes sociales vino a ser una letra escrita con sangre que nos tocó a los buenos y ha mostrado quienes son los malos (los irrecuperables).

terremoto en tiempos de redes sociales
 

El mal, presente

Tomando como ejemplo la conectividad y uso sincero y amplio de https://telegram.org/  de Pável Duróv como de X de Elon Musk, hemos podido observar tanto de manera flagrante directa e/o incidental el cómo la inacción, el cumplimiento de órdenes que son claros delitos de lesa humanidad y la insensibilidad y aprovechamiento de oficiales como de seres inescrupulosos particulares (saqueadores e incluso, quienes desean robarse niños para sus oscuros propósitos).

Esto no lo vemos en los medios oficiales y privados -salvo algunas excepciones que son tristemente sorprendentes en este concepto ideológico-; lo podemos ver gracias a que una gran mayoría está dando buen uso de las redes sociales, denunciando al mal.

Como siempre, el descaro de quienes tienen arma o fuerza física o respaldo de grupos de poder se hace presente para intimidar y hacer quedar a la gente de bien como una inútil, logrando un impacto psicológico perverso para desesperanzar y agriar al venezolano de bien.

Muchos han sido expuestos sea en grupos, foros y mayoritariamente -por seguridad- en diversos Canales Telegram y, cuando toque la hora de los juicios nacionales e internacionales, sus imágenes y el contexto bien dado les harán pagar en la tierra como así pagarán en el cielo. No es un deseo o algo místico, es el destino de todo el que hace el mal; aunque no lo veamos, sabremos que pagarán, sea el rango, cargo u oficio o abandono personal que tengan como modo de vida.

 

El bien, presente en este terremoto en tiempos de redes sociales

La información por parte de los ciudadanos ha sido enorme, más allá de los modos y estilo. Su ubicación, valor para grabar y el atreverse incluso a cuestionar a los que cumplen órdenes negativas o actúan de manera vil por su cuenta, es encomiable.

Los rescatistas internacionales (Dios les bendiga), provenientes de todos los continentes, además de sus sistemas de comunicación y la difusión de sus respectivos gobiernos (ejemplo, la labor comunicacional del Presidente de la República de El Salvador, Nayib Bukele), ha sido perfecta, no dejando huecos de comunicación que permitan se tergiverse.

Diversos cabales informativos particulares, como los que podemos encontrar en este top telegram channels han mostrado curadamente los acontecimientos dentro y fuera de las fronteras de Venezuela, lo que además de llenar ciertos expedientes, refrescará o alimentará la memoria del venezolano a la hora de elegir sus autoridades.

Porque sí esos mismos políticos, oficiales y particulares de pueblo, sufrieron el terremoto y prosiguieron sacando lo peor de sí, creyéndose inmortales e inimputables, pues sí ellos llegasen a querer desmentir lo que propulsaron a favor del mal, las redes sociales y ciudadanía organizada, que guarda esos respaldos en sus redes, equipos, la nube y en los repositorios de las RR.SS., se los sacarán en cara y les harán pagar cívicamente su falta de humanidad.

Este terremoto en redes sociales nos mostró la cara del mal que va más allá de los malos habituales. También incluye a los supuestos influencers o creadores de contenido que son insensibles, poco pensantes, altaneros y que quieren ganar fama y fortuna incluso por encima del dolor ajeno. Quedaron expuestos y la gente no dejará de recordárselos.

¿Cuántos incidentes no quedaron callados o en escritos olvidados en la historia porque la ciudadanía no los pudo masificar?; pues ahora este terremoto en redes sociales enseñó que hay maneras y toca educar para que sean de forma más efectiva, decente, organizada para aumentar su impacto real, sin aires de sensacionalismo y sí de información.

Entendamos pues por qué quieren censurar o limitar el uso de as redes sociales libres (las que no te bajan la publicación al instante como TikTok o Facebook); desean que la gente sepa menos, para poder robar más. En todos los estratos hay gente mala procurando ello.

Pero toca recordar que, los buenos, somos más y los debemos superar.

Lcdo. Argenis Serrano 

Golpe a Golpe

golpe a golpe

No es con versos que se están arreglando los problemas en el mundo, sino a los golpes. Basta con ver Instagram o TikTok o cualquier portal de noticias y aparecen imágenes de alguien golpeando a alguien (o agresiones con armas blancas o ultrajes), sólo porque su religión y supuesta cultura les indica que son seres superiores; o vemos la respuesta de uno o más ciudadanos hastiados de esta situación.

Como siempre, esas peleas son aupadas por quienes ostentan el poder, premiando al agresor y castigando a la víctima, además de obligar a los que ven y/o denuncian a callar, so pena de ser apresados por supuestos mensajes de odio o tergiversar la verdad.

Esto ha venido ocurriendo en países dirigidos por la izquierda, donde sugieren a sus gañanes a usar la fuerza bruta para mantener a raya a quienes tienen moral y dignidad.

No es sólo cosa de las campañas electorales sino del día a día, observándose una construcción metódica en la que se crean condiciones adversas artificiales, aparece un supuesto redentor de izquierdas dizque dispuesto a solucionarlo, llega al poder democráticamente y desde allí atenta contra todo lo que es democrático, callando voces ya sea con dinero o con lo que se ha descrito: golpe a golpe.

Quienes más golpean dicen ser seres superiores que ven a los hombres tranquilos, a las mujeres, niñas, comunidades minoritarias, como seres inferiores con las cuales saciar sus más bajas instintos, viviendo en una puerca sofisma de que es la realidad del mundo.

Lo hemos visto en Sudamérica con los países que integraban el infame foro de Sao Paulo y ahora se ve en Europa en los países donde los musulmanes han tomado control con el plan macabro antes citado: fingir ser buenos para que les den el poder y luego asestar el golpe directo en contra de todo aquello que es bueno, moral, justo y humano.

La iglesia católica ha denunciado ello a viva voz, pero ha fallado estrepitosamente al creer que ellos cederán y dejarán de atacar sí uno no se defiende. Se parece a esos políticos que quieren ser generosos con los del bando en el poder que realizan cualquier desmán, como pensando que vivimos en una película de Disney, olvidando que en esas películas el malo termina recibiendo su merecido en firme concordancia con el mal que causó.

Los golpes se están haciendo tan frecuentes que ya mujeres y hombres los reparten en legítima defensa personal o en defensa de los más desvalidos. Una especie de Fuenteovejuna que obliga incluso a los más puritanos a callar, al ver que no hay otra solución porque las autoridades policiales, o tienen las manos atadas, o ganan en concordancia con fiscales, alguaciles y jueces al meter más inocentes presos, ya que son más manipulables y pagan por salir del atolladero en el que no deberían estar, que es mejor que caer presos con criminales que sí deben estar allí y que también, golpean a discreción.

No, no vamos a decir que está mal el golpear sí es en legítima defensa o para salvar a alguien. Pero hay que atacar mejor a la causa, que son los entes con poder comprado con falsedades y que meten cizaña para que unos se pongan contra otros, buscando que la población se logrea ralear a sí misma y así meter sus religiones, ideologías, acólitos y estilos de vida que claramente van contra la dignidad y los derechos humanos.

A propósito de derechos humanos, es allí donde se han asestado los golpes más efectivos contra el bienestar y desarrollo humano, ya que se han inventado derechos en base a necesidades, creando una mezcolanza atroz, y han sacado de las personas el conocimiento y obligación de cumplir deberes en franco balance, forjando así grupos sectarios y personalismos que terminan dirimiendo cualquier pensamiento, golpe a golpe.

Lcdo. Argenis Serrano 

Todo va de acuerdo al plan

todo va de acuerdo al plan

El plan es muy complejo y en parte, secreto, porque abarca desde la real política a la diplomacia, la economía, el área militar y de seguridad, las inversiones, el turismo, la redención, resarcir víctimas y desmontar el aparataje mediático y de falsos sentimientos (la deleznable justicia social). Pero al día de hoy, todo va de acuerdo al plan.

Los más ingratos se niegan a entender y a apoyar que quienes están desmontando el modelo que por 27 años dominó a Venezuela en su detrimento, son los que debían hacerlo, ya que a ellos sólo les dicen frases o llantos de dolor y resignación. Pero que sí todo lo que se está desmontando ahora lo hiciera un opositor, estaríamos en una guerra civil y de manipulación legal que estaría empeorando el asunto.

Entonces, disfrutemos de que sean los mismos culpables los que limpien sus cochinadas, ya que eso les pega en el ego y en la masa de votantes, que no es capitalizada por ninguno de ellos y mucho menos por los que fingen adversar, otro tipo de cáncer del país nacional.

Sí las cosas fuesen como las queremos, la anarquía terminaría creando brechas insalvables. Incluso hay que aceptar que los que tienen una ideología izquierdista, pero no métodos criminales, deben tener oportunidad de participación. De esa manera excluyen a los comunistas y falsos socialistas y quedan algunos con los que quizá se pueda debatir o contrastar, necesarios para que nadie se crea perfecto y vuelva a estancar el modelo político venezolano que no ha evolucionado ni una micra en este sigo XXI.

Todo va de acuerdo al plan y se va paso a paso, desmontando lo malo de manera que tal que no vuelvan a crear un andamiaje en el que suframos y que pueda haber normas que nos permitan copiar lo mejor de algunas legislaciones o personas admirables en otros países y no se quede más en suspiros de “ojalá tengamos un Bukele o una Meloni o etc.”.

Lo malo es el desgaste económico y tecnológico que vivimos. Pero que seguiría creciendo con los sujetos anteriores y que ahora vislumbran cambios a soluciones (nunca rápidas, 27 años no se reparan en 5), pero cambios al fin.

Por so es que digo que todo va de acuerdo al plan y al menos ya tenemos la oportunidad de que nos pese menos en la autocensura, el miedo, la resignación y en el bolsillo. Hay que esperar un poco más, por eso, quien tenga ansias y salga diciendo que se está fallando, es que no está entendiendo el plan y cree en la ficción, no en la realidad.

Lcdo. Argenis Serrano 

El manual del fracaso absoluto: ¿Por qué el socialismo siempre cae?

el socialismo


Hay una famosa frase que dice que la locura es hacer lo mismo una y otra vez esperando resultados diferentes. Si aplicamos esta premisa a la historia política del último siglo, el socialismo no es sólo una utopía fallida; es, por definición, el experimento geopolítico más obstinado y destructivo de la humanidad.

A menudo se escucha el sofisticado argumento de que "el verdadero socialismo nunca se ha implementado". Se culpa al bloqueo, a la falta de tiempo, a la mala suerte o a la intervención extranjera.

Pero la realidad es mucho más cruda: el socialismo fracasa por su propio norte ideológico, por la naturaleza de quienes lo aplican y por la violencia que requiere su imposición.

 

Tuvieron todo, no faltó nada

Para entender que el problema está en la raíz de la ideología y no en las circunstancias, basta con mirar el tablero histórico. El bloque socialista no operó desde la escasez de poder; al contrario, tuvo a su disposición un arsenal de recursos que cualquier otro sistema envidiaría:

Poder geopolítico y territorial: Llegaron a controlar un tercio del planeta, con una esfera de influencia gigantesca y una red internacional de partidos alineados de forma milimétrica.

Recursos naturales infinitos: Tuvieron bajo su bota extensiones masivas de tierras agrícolas, petróleo, gas y minerales.

Monopolio cultural y mental: Controlaron la prensa, la radio, la televisión y la educación de generaciones enteras, respaldados por un ejército de intelectuales dedicados a justificar el modelo.

Fuerza bruta: Contaron con ejércitos colosales, armas nucleares y la capacidad de disuadir a potencias extranjeras mientras experimentaban a puerta cerrada.

 

Tuvieron décadas enteras, millones de vidas humanas para moldear y soberanía absoluta para ensayar distintos modelos de planificación económica. ¿El resultado? Ni un solo caso de éxito. Ninguno. Donde entró el socialismo, florecieron las cartillas de racionamiento, la escasez y el éxodo masivo.

 

El fallo de origen: La soberbia ideológica y humana

¿Por qué fracasa un sistema que lo tiene todo a su favor?

Primero, por su norte ideológico. El socialismo parte de una premisa falsa: que un comité central de burócratas puede planificar los deseos, necesidades y esfuerzos de millones de personas de forma más eficiente que el mercado libre. Al destruir la propiedad privada y el sistema de precios, destruyen el incentivo humano para producir y mejorar.

Segundo, por la gente que lo aplica. Al centralizar todo el poder del Estado y la economía en un solo punto, el socialismo atrae inevitablemente al peor tipo de liderazgo: el megalómano, el resentido y el tirano. Cuando la realidad económica choca con la ideología, el gobernante socialista nunca admite el error de su teoría; prefiere culpar al "enemigo interno" o al "sabotaje".

Tercero, por los métodos de imposición. Como la economía planificada va en contra de la naturaleza humana —la cual busca la libertad y el progreso individual—, el socialismo solo puede sostenerse mediante la fuerza. La censura, la persecución política, la pérdida de libertades civiles y la miseria igualitaria no son "daños colaterales" del sistema; son las herramientas necesarias para que la gente no escape de él.

 

Una advertencia para el presente

Si con un tercio del planeta, recursos ilimitados, control mental absoluto y armas nucleares no lograron levantar una sola sociedad próspera, ¿qué les hace pensar que ahora, sin nada de ese poder, sí lo lograrán?

 

El socialismo no es una alternativa económica viable; es una religión secular que vive de la promesa de un futuro que nunca llega, mientras devora el presente de las naciones. La historia ya lo demostró, los datos están sobre la mesa y las cicatrices en el mapa son evidentes.

La lección ya se escribió con sangre y pobreza en el siglo XX. No la repitan en sus países. Cuiden su libertad, cuiden la iniciativa privada y sospechen de cualquiera que les prometa el paraíso a cambio de entregar el control de sus vidas.

Lcdo. Argenis Serrano 

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