Basado en declaraciones de A. Oliveros a La Patilla
Seguro usted ha escuchado en
la radio o en la calle que las cosas están cambiando rápido después de lo que
pasó el 3 de enero. Que si las leyes, que si los gringos, que si el petróleo...
Uno a veces se marea con tanto término raro. Por eso, el economista Asdrúbal
Oliveros soltó "la clara" sobre los cinco puntos que van a mandar en
la economía de ahora en adelante.
Aquí se lo explicamos en
cristiano, para que nadie le eche cuentos:
1. El petróleo vuelve a valer lo que es
Oliveros dice que ahora las
empresas de Estados Unidos tienen permiso para volver a comprar y vender
nuestro petróleo. ¿En qué nos beneficia eso al común? Sencillo: antes, para
poder vender el crudo por los caminos verdes, había que darlo casi regalado (con
descuentos gigantes) y pagar un dineral en fletes escondidos. Ahora, ese dinero
entrará más completo porque ya no hay que andar "bachaqueando" el
petróleo por el mundo.
2. La plata viene con "ojo pelao"
Pero ojo, no es que va a caer
un chorro de dólares sin control. Oliveros explica que ese dinero de las ventas
petroleras se va a guardar en unos "fideicomisos" que controlan los
mismos estadounidenses. Es como cuando uno le presta una plata al hijo pero le
dice: "yo mismo te pago la inscripción del colegio". Hay
supervisión para que esos reales se usen para lo que se tiene que usar.
3. Más gente metiendo la mano en el pozo
Ya se aprobó la nueva Ley de
Hidrocarburos. ¿Qué significa esto para el pueblo profundo? Que ya no será solo
el Estado el que mueva el aparato. Se le abrió la puerta a nuevos invitados
para que inviertan su plata y saquen petróleo. Si hay más gente trabajando en
eso, la producción sube y, poco a poco, la cosa debería empezar a caminar
mejor.
4. Aviones para allá y aviones para acá
Esta es buena para todos: se
abrieron los cielos. Al haber vuelos internacionales otra vez, no solo viaja la
gente; también se mueve la mercancía más rápido y llega el turismo. Esto ayuda
a que el comercio se despabile y que los negocios tengan más vida.
5. El dólar bajo control (o eso se busca)
Finalmente, Oliveros habla de
un nuevo sistema de "subastas" para el dólar. El plan es que el
precio de la divisa no ande saltando como una cabra loca todos los días. Si
logran que el dólar se quede quieto, los precios en la bodega deberían dejar de
subir tanto. Es la apuesta para que el sueldo rinda un poquito más.
La ñapa de Oliveros:
El experto advierte que, aunque las señales son buenas, esto no es magia. Para que sintamos el alivio de verdad en el mercado, estas medidas tienen que mantenerse en el tiempo y no ser "llamarada de capacho". Toca esperar que la inversión llegue de verdad para que la estabilidad nos alcance a todos en el barrio y en el campo.
