Buscar
Empleo en Venezuela -al menos en la ciudad de Maracay, Aragua-, se transformó
en una tarea titánica y no por carencia de mano de obra calificada, porque la
hay. El problema, es que no hay contratantes con criterios que se adapten a la
categoría de “calificados”.
¿Cómo
es posible que 30 personas se postulen a un cargo y llamen a la primera que
consideraron, no les cuadre para el cargo en la entrevista, y vuelvan a
publicar la oferta de empleo?
¿Acaso
no es factible que entre los 5 aspirantes con las evaluaciones más altas, se
pueda encontrar esa persona óptima pero que un ítem -muchas veces menor- le
aleja que los entrevisten?
Es por
eso que vemos en cualquier portal web de empleo, periódico físico o digital en
sus avisos clasificados, así como en Instagram y TikTok, todos los meses
repiten y repiten la oferta laboral y la entrevista.
Quien
va a buscar empleo se ve desconcertado porque ni siquiera le dan la
oportunidad. Los empleadores están jugando a un todo o nada. Y resulta que en
ese juego, pierden ellos porque tardan en contratar y desencantan a quienes
solicitaron la plaza de trabajo.
Otro
asunto es lo de la edad, miles de veces criticado. Quizá para cargos dinámicos
sea necesario, pero para cargos administrativos o computacionales, la
experiencia está también radicada en la edad y quien busca empleo sabe cómo
moverse en su área. Y las pruebas laborales también quitan cualquier duda al
empleador.
Pero
no, alguien de más de 45 ya no sirve para el área administrativa, informática,
comercial, de marketing, caja. Según ellos, porque millones de personas mayores
de edad han demostrado lo contrario.
Su accionar
como empleadores y este sesgo, demuestran que necesitan tener el control sobre
la gente y notan en la juventud o poca experiencia, a ese target que puede ser
manipulado o intimidado.
Otra
cosa desconcertante, que quienes entrevistan también están de manos atadas para
contratar, hay jefes arrogantes (con disfraz de exigentes) que ponen peros para
crear círculos cerrados de supuesta confidencialidad, pero no es otra cosa que deseos
de subyugar.
Ni hablar
de lo molesto que es que te digan un correo electrónico o WhatsApp para enviar
el currículum y resulta ser que pocos saben ser decentes y -aunque sea con
automatización- informar que el CV ha sido recibido y se tomará en cuenta. O informar
que la plaza ha sido ya tomada o que falta algún requisito pero que le tomarán
en cuenta en su base de datos, por si ambos tienen disposición a futuro.
Y si
entregas el currículo en físico, te lo reciben con desgano y nadie sabe si
llega a buen término. Hasta hemos visto que esas hojas son utilizadas como
papel para reciclaje en tiendas y/o centros de salud. Porque sólo para eso es
tomado en cuenta.
Buscar
empleo es necesario, pero habiendo tanta gente con ganas de trabajar y tan pocos
buenos empleadores, la tarea se hace titánica.
Ejemplo:
tengo una amiga administradora, con una capacidad enorme para el área, el liderazgo,
atención al público. Mayor de 40 pero fuerte, sana y decidida. Han pasado 7
meses a la fecha (Octubre 2026), y ella y quien suscribe y otros familiares y
amigos hemos pasado de la centena y media de currículos enviados o entregados y
sólo ha recibido menos de una décima de oportunidades, por la edad y porque “es
muy calificada”.
Muchos
de esos CV han sido entregados en esos mismos lugares que he citado que entrevistan,
contratan y al mes, vuelven a colocar la oferta laboral, demostrando que, o su criterio
es débil, sus exigencias demasiadas, sus pagos no acordes, el ambiente laboral
es tóxico, hacen uso y abuso de la ley del trabajo o que de plano, son pésimos
jefes y peores contratantes.
Cuando
me toque buscar empleo, con mi edad (mayor que ella), de seguro tendré la misma
odisea.
El punto acá no es la falta de preparación y dedicación (una mayoría casi absoluta de trabajadores sale con el saber y ganas), sino la evaluación que está mal llevada y la falta de empatía y conocimiento para forjar una base de datos, así como para evaluar la factibilidad de quien es contratado y de quienes pudieran serlo (en nivel de escala).
No sé
si es lo mismo en toda Venezuela o un número bajo o alto de ciudades pero, de
seguro, muchos han pasado por esta situación, algo peor o por el contrario, han
encontrado trabajo pronto en lo que están preparados o en lo que les puede
gustar (A Dios gracias por ello).
Lo
que confirmo es que esto está ocurriendo a quienes buscan empleo en Maracay y
sólo puede solucionarlo un mayor grupo de empleadores (inversión nacional),
borrar sesgos de edad (afortunadamente no los hay de sexo o color) y que los
empleadores sepan por fin qué necesitan y recuerden que no son grupos de mafia
o gregarios, son fuentes de empleo para otros y de ingresos para sí, por lo que
la pedancia engreída no tiene cabida en una jefatura.




